Todo descansa en el atlas, la primera vértebra cervical

La primera vértebra cervical, el atlas, presenta una posición natural errónea en casi todas las personas. A causa de esa rotación inadecuada, la médula espinal, diversos nervios craneales y otras terminaciones nerviosas se ven sometidos a una presión permanente.

En la actualidad, sabemos cuál es la importancia del atlas para nuestra salud y nuestro equilibrio emocional. El atlas es la puerta por la que se abren paso los nervios del cráneo, las terminaciones nerviosas más delicadas, las arterias, la médula espinal y su fluido desde el foramen magnum. Un atlas mal encajado puede ocasionar estrechamiento, dificultades de riego y un flujo de información limitado o erróneo entre la cabeza y el cuerpo. En definitiva, se pone en peligro el equilibrio de la salud. Además, la mala ubicación del atlas puede causar molestias en el conjunto de la columna vertebral. El resultado de ello se manifiesta en músculos, ojos, orejas, mandíbula, nervios, sistema circulatorio, sistema vestibular del equilibrio y órganos internos. Además, la columna vertebral se ve forzada a compensar la posición errónea del atlas hasta la articulación sacroilíaca.

Como cada vértebra se encuentra en relación con los órganos internos y los patrones emocionales, un torcimiento de esta naturaleza en nuestro eje interno puede perturbar nuestro estado psíquico y emocional. Al contrario, si el atlas se encuentra en su posición natural nuestro cuerpo podrá experimentar una nueva dimensión del concepto de salud. Por consiguiente, no solo disponemos de la oportunidad de caminar erguidos, sino de vivir una con más calidad de vida.