El método: ¡espalda recta, cuerpo sano!

La historia

Caminar erguido y tener salud fueron durante mucho tiempo conceptos ajenos para el suizo René-Claudius Schümperli, que desconocía la causa de sus padecimientos. Como en el caso de muchas otras personas, de poca ayuda le resultaron para una cura duradera la medicina académica o la quiropráctica, ni otras terapias conocidas para el tratamiento del atlas.

En el contexto de la preocupación por su padecimiento y sus intentos de autoayuda concibió la sospecha de que en casi todos los seres humanos la primera vértebra cervical (llamada atlas) está mal ubicada. En el transcurso de la aplicación de su método a otras personas tuvo la ocasión de confirmar la veracidad de su sospecha inicial. Tras su calvario personal, Schümperli desarrolló un método para colocar el atlas en una posición estable y estimular así el proceso de autocuración del cuerpo. ¡Lo que consiguió con ello ha supuesto un enorme avance para la humanidad!

Los representantes de otras teorías estiman, por el contrario, que solo existe una ligera subluxación del atlas de apenas unas décimas de milímetro. Sin embargo, los hechos demuestran que el atlas está mal encajado en la mayoría de los casos. Los métodos de tratamiento son, pues, tan diversos como diferentes puedan ser los enfoques al respecto. Otros planteamientos parten de una subluxación, por lo que no resulta posible una corrección integral. Sin embargo, gracias al método de tratamiento no invasivo y duradero de Schümperli se puede reubicar el atlas en la posición idónea.

Aplicación

El método de René-Claudius Schümperli consiste en liberar las tensiones musculares existentes por medio de un masaje de la musculatura corta de la nuca para posibilitar de ese modo que el atlas se coloque en la posición idónea. Resulta imprescindible un control posterior del proceso de autocuración con apoyo adicional. Si la primera vértebra del cuello ha alcanzado su anclaje óptimo, resulta entonces imposible que vuelva a desplazarse, por razones tanto anatómicas como mecánicas. La aplicación se lleva a cabo una sola vez y garantiza que el atlas se mantenga en su ubicación correcta. Precisamente en esa estabilidad radica la oportunidad para la activación las energías autocurativas del cuerpo y para un desarrollo pleno de cuerpo y mente. El método pone así al alcance de toda persona la opción de caminar de nuevo erguido y sano durante la vida. Prevención

Dado que gracias el método AtlasPROfilax® el cuerpo humano puede curarse por sí mismo, esto supone ante todo una medida elemental de tipo preventivo. Por ello es aconsejable utilizar el tratamiento en niños lo antes posible, a fin de que crezcan sanos y puedan desarrollarse armónicamente. Posibles reacciones

La reacciones que se sienten ocasionalmente y que aparecen poco después de la aplicación del método AtlasPROfilax®, o bien al cabo de algunas semanas o meses, son un síntoma de que el proceso de autorregeneración está en plena marcha. Las reacciones eventuales abarcan desde la fatiga a tensiones musculares en el área de la nuca, de la espalda o en la región lumbar hasta antiguas dolencias no completamente curadas que se hacen sentir momentáneamente pero con síntomas distintos. Por tanto, observe su cuerpo con todo detalle, anote los cambios que perciba en su estado de salud y contribuya al proceso de autocuración mediante masajes periódicos de nuca y espalda, así como con baños.

Observación:

El método AtlasPROfilax® no sustituye a ningún tratamiento o diagnóstico médico. No deben interrumpirse ni abandonarse los tratamientos en vigor a cargo de médicos u homeópatas a causa de dolencias existentes, así como tampoco debe aplazarse ninguno previsto en el futuro. En el caso del método AtlasPROfilax® no estamos ante un procedimiento de diagnóstico ni tampoco ante una terapia médica, es decir, no se tratan enfermedades ni síntomas de ellas, sino que se estimula el potencial autocurativo del cuerpo para mejorar su propia salud.